6/1/10

Salud

2010: Año nuevo. A estrenar.

Porque allí donde desaparece una inmobiliaria










Nace un comproro










Y tiene un colorido más alegre, ¡dónde va a parar!

1/12/09

Esas taras mías, tuyas, nuestras.

Esas taras mías, tuyas, nuestras. Para los tarados, para las taradas, para los que aguantan a los tarados, para los que aguantan a las taradas. Para los que me aguantan. Para los que aguanto.
Qué grandes Les Luthiers y su Manuel Darío.


"Cuando te veo, me late el corazón
Cuando no te veo, también me late.
¡Qué suerte! ¡Qué suerte!"


4/11/09

Ahora que se me han olvidado las agujetas...

Eso de ahí se hace pasar por una catedral, Saint Paul's Cathedral para ser más exactos, pero ya os digo yo que no, que en realidad es un edificio inglés destinado por entero a la tortura, antaño de pobres monjes*, hoy de pobres turistas.

Es un sitio de obligada visita, tú lo ves tan imponente por fuera, y dices "venga, p'adentro"
En cuanto pones un pie dentro se despliega el diálogo turístico de segundo grado, que es decir sin parar "QUEBONITO QUEBONITO QUEBONITOTODO" o similar muestra de aprecio que haga parecer que vas a caer fulminado por el síndome de Stendhal.

El diálogo turístico de primer grado, para el que esté intrigado con mis etiquetas, consiste en preguntar a los viandantes como llegar al sitio de obligada visita. Excuseme perdona oyetú, según sea el caso.

Resulta que lo primero que te va a llamar la atención es la enoooorme cúpula, y, si eres un turista atento, que lo eres, lo segundo que te llama la atención es que por el borde de la cúpula está caminando gente, no se está acostumbrado a eso, las bóvedas se miran hasta que las cervicales dicen basta, se comentan québonitoquédorado y ya, pero no, en ésta, puedes subir y pasearte por el perímetro y asomarte en una cuca balaustrada y ver a los turistas de abajo mirándote, haciéndoles pensar de inmediato, yo también quiero. ERROR. MAL.




Me molesto en buscar la foto y todo para que veáis que os cuido. Luego decid que no tengo detalles.









Una alfombra roja y un caballero muy atento que derrocha amabilidad hasta por los dorados botones de la chaqueta te hará ese gesto galante de extender la mano para que pases, bueno, para que empieces a subir, si eres precavida preguntarás cuántos escalones hay y si no lo eres... ya te acordarás de ser más precavida la próxima vez.
La cuestión es que yo lo pregunté, 530 me dijo, no tengo perdón, también te dice que los 250 o así primeros son hasta la barandilla cuca y los restantes te sacan al exterior para que disfrutes de una panorámica de london de flipar.
Luego, ante mi inicial cara de susto y mostrando una confianza en mi forma física de fliparlo también, añadió "Lady, there isn't any problem for you" o algo similar (son traducciones de oído esto no es subtitulos.es).
Bueno, mostró confianza o bien una despiadada crueldad, los escaloncitos al principio son muuuy bajitos, y claro tu piensas "Quinientos de estos son un segundo sin ascensor, ahívalahostia" y empiezas a subir a un ritmo de recórd olímpico, y claro, cuando llevas ciento y pico quieres recordar el escalón exacto de la primera parada o te martirizas por no ir contando y saber cuánto te queda, aún así, esos doscientos y pico iniciales los haces, con problem o sin problem, pero los haces.
Y te envalentonas, porque, además, apostado en la puerta de llegada a la cúpula hay un señor inglés de rechonchas y sonrosadas mejillas y pelo cano, que parece que te recibe un abuelo de cuento, te sonríe tan tiernamente y te explica, sin que tú le preguntes, sólo por sonreírle, que se la llama la cúpula de los susurros (se supone que si pegas la oreja a la pared escuchas lo que dicen los de la otra punta, pero es de esas suposiciones que ningún turista ha podido comprobar empíricamente porque allí hay un jaleo y un trasiego que lo imposibilitan).

Te sientas un ratico, fracasas tu propia experiencia empírica de susurro, te acercas a la salida y, mostrando esa desaconsejada valentía a la que ya he hecho referencia, te acercas al abuelo entrañable y le preguntas cuántos steps más tiene esa escalerica, el abuelo entrañable me miró, me sonrío y me dijo: LADY, DON'T WORRY, YOU CAN DO IT PERFECTLY!!! Os juro que parecía que iba a abrazarme y a darme un empujón como si montara en bici, me di la vuelta cargada de energía y le dije al legítimo, no me ha dicho los escalones, me ha dicho que puedo hacerlo... y me lo creí, el legítimo preguntó los escalones y le dijo el número exacto, sin abrazo ni nada, debió ser que me vio una turista desvalida, pero no os dejéis engañar porque EL ABUELO ES UN TORTURADOR.
Nada más dar la primer curva de la escalera te das cuenta que esos escalones, de repente y por arte de la tortura inglesa, ya no son tan bajos, es más, cada vez son más altos, son como tres o cuatro steps de gimnasio, y deja de ser tan espacioso el hueco y empieza la sensación mareo, las personas que te llevan la delantera comienzan a ser tu única esperanza para seguir subiendo cuando oyes sus gritos de: ¡Aquí hay un descansillo!, con su banquico y todo, pero si te sientas más de tres milésimas cronometradas se te paralizan los gemelos y ya ni subes ni bajas.
Y cuando ya estás roja a más no poder y sólo esperas en que dejen subir a los servicios de emergencia con su respiración asistida por el ascensor porque si no morirás en la catedral y lo menos que podía hacer Gran Bretaña como disculpa es enterrarte en la mismísima Cripta (visita obligada too) de la Catedral y homenajearte como es debido a ti y a tu esfuerzo escalador... entonces, llegas, te da una ventolera en la cara que te despeja y te congela en tu propio sudor, asegurándote, eso sí, una vista maravillosa y un resfriado wonderful.

*No me toquéis mucho las narices con la realidad y mis exageraciones. Libertad creativaarl.

20/9/09

El glamour no viene solo, hay que hacerle hueco.



En un arranque novedoso de la temporada otoñal, toda revista que se precie de tal nombre, ha de dedicar alguna página en su número de septiembre a darnos esos consejos, que sin duda esperamos y necesitamos, sobre cómo dejar atrás lo ordinario del verano, esos bikinis sin combinar, esas toallas impregnadas de arena, esas aceitunas bajo la sombrilla, esos peinados mojados a la sal, esos pareos anudados sin técnica windsor, tantas cosas que nuestra revista de cabecera no puede consentir (llámese Cosmo dígale Elle) y adentrarnos en la elegancia del otoño, si se llevan los cuadros escoceses necesitas hasta el paraguas de ese tono y si dicen que tienes que llevar pitillos de cuero, pues a ello, que alguno te recriminará que cuando lo llevaba la Obregón nadie decía que era elegante, no hagas caso, son unos destructores de la moda, saca las hombreras y cóselas a todo lo que pilles, incluso a las cosas a las que se las descosiste hace quince años.

Ése no será mi caso, sé que mi llamamiento antipitillo+bailarinas dorada no tuvo ningún éxito hace unos años, por ello esta vez me abstendré de movimiento antihombrera, pero ahí lo dejo.
Si tú, lector que sigues aquí a estas alturas de post, has renunciado a las tendencias de la moda otoñal actual como yo, tranquilo, aún tenemos solución, el glamour no es sólo vestimenta, sigue mis pasos:

1º. Déjate un hueco al mediodía para ver Fama, da igual si no te gusta bailar, es cuestión de adaptación al medio, tienes que observar los movimientos candentes: hago el intermitente con la mano, combinación mano a la altura de los ojos+energy, actitud k_guay_k_soy constante. También sería conveniente que anotaras los peinados que más te llamen la atención y los maquillajes ahumadomehepasaoparezcounosopanda.

2º. Llevar paraguas es de viejos, yo no lo sabía, pero un grupo de jóvenes lo anunció el otro día en la parada de autobús donde me encontraba, es mejor mojarse...al principio puede no parecerte glamouroso pero un vistazo a las revistas te hará cambiar de opinión, no hay una sin foto a modelo calada hasta los huesos (importante maquillaje waterproof).

3º. Actitud sana poco convencional, esto es, pídete los palitos de manzana del burguer (crea tendencia, da igual que no hayas visto nunca a nadie comerlos) o vete al Foster a por una ensalada. Ser sana en sitios sanos no tiene glamour ninguno, olvídate.

4º. Si tienes una crema que vale para dos partes de tu cuerpo, deshazte de ella. De ahora en adelante comprarás por porciones, busca las palabras mágicas, ejemplo ilustrativo: crema para manos, vientre liso, reparador de cutículas, sérum pecho, reductor caderas, tonificante cuello, piernas cansadas, reafirmante brazos, exfoliante codos, hidratante pies (si tienes dos una para los talones y otra para el resto del pie, mejor que mejor) y así sucesivamente.

Con estas tips de vale para empezar... yo todavía no me decido a seguir ninguna, pero el viernes salí a cenar a un sitio muy cool donde me sirvieron lasaña de berenjena (sin lasaña), crepes de morcilla (por vulgar que sea cualquier alimento pasa a ser guay si se envuelve en un crep, tiene el mismo efecto que las bolsas del cortíngles como decía Piedrahita) y a la pregunta de algún plato cárnico respondieron con otra pregunta
¿toro o presa?
TORO O PRESA!!! PRESA!!! (el qué es lo que se ha apresado si un faisán o una liebre se deja a la imaginación). Éso es glamour y lo demás, tonterías.

http://www.elrincondemoda.com nos ofrece la imagen del vestido lentejuela azul+hombrera más buscado. Demos gracias (a ver si esta vez no desaparece)

9/9/09

Glups


Tras mi primera clase de natación, tenemos las siguientes conclusiones

a) No me he ahogado... grata e imprevisible sorpresa

b) Estoy torpe... eso no es ninguna sorpresa

c) Si me hablas mientras tengo los oídos debajo del agua NO TE OIGO... esta conclusión no es para mí sino para la monitora, que parece no tenerlo muy claro al dar instrucciones, cosa que complica sobremanera que haga lo que quiere.