Mostrando entradas con la etiqueta ¿no seré una chica cosmo?. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ¿no seré una chica cosmo?. Mostrar todas las entradas

8/8/15

Señoras que vuelven a escribir Sporty Chic

Llevo tanto tiempo sin escribir nada que no empiece o termine con un número de artículo de ley que se me hace raro volver a bloguear, me resisto a dar por muerto a esta pequeña criaturita que flota perdida en la inmensidad de la red (lo de red de redes ya esta demodé y decir "demodé" también)

Durante este tiempo en ningún momento dejé de pensar en postear, incluso he ido apuntando las ocurrencias, lo único que pasa es que no lo he hecho, a lo sumo las he tuiteado y eso ha sido su final, las ideas son como post que van a morir a tuiter y agonizan durante 140 caracteres.

A veces esas ocurrencias se daban mientras repasaba por la noche y no hay nada que sacar de ellas porque soy incapaz de desarrollar la idea "SURFER EN ALBACETE" como título mola, pero no tengo ni idea de a qué me refería.
Lo más probable es que fuera algún postureo de instagram, que es mi fuente de post más rentable (post de esos que no escribo, efectivamente), hace milenios (¡¡¡¡en el 2005!!!!) escribí un post sobre  ser una "CHICA COSMO" entonces eran las revistas las que nos marcaban el paso de lo que era tendencia y estar a la moda, eso ahora suena del pleistoceno superior, ahora las IT GIRLS son vloggers o youtubers, jovencitas que parecen casualmente espontáneas y divinas pero no lo son, bueno, o sí lo son pero en el menor de los casos, lo normal es que lleve un arduo trabajo de preproducción, exactamente igual que las modelos que salían en las páginas de la Cosmopolitan, y también exactamente igual, una marca le haya enviado ese peto vaquero, esas sandalias y ese esmalte de uñas de 25´90 €. Luego basta una pose lánguida, mirando al horizonte o con cara de estar incubando viruela,  y luego alguna haciendo el tonto de manera pretendidadamente natural, para compensar.
Así que ahora debería titularlo como ser una IT GIRL y ser TRENDY, ni a la moda ni tendencia ni pijos, ahora todo tiene que ser terminología inglesa, y me parece bien porque cambia tan rápido que a la RAE no le daría tiempo a destrozarla adaptándola de forma ridícula para escarnio tuitero, lo bohochic, biker, glam, lady, college, preppy, highlow Y MI FAVORITA:
sporty chic
Esta tendencia es una genialidad o una espantajería, depende de lo trendy que seas, consiste en combinar prendas de deporte con algo formal como unos tacones o prendas de vestir más arreglada con calzado deportivo, os pido que visualicéis a una jovencita con un vestido negro (LTB) y unas nikes fluorescentes, esto es lo que encontraréis en pinterest:

Pero yo, a quien de verdad visualizo es a sus precursoras, LAS AUTÉNTICAS CREADORAS DEL SPORTY CHIC, que han sido totalmente olvidadas: 

las señoras que van a andar después de comer con su falda y sus zapatillas blancas del mercao



La fuente de las fotos de estas señoras tan divinas son:

10/3/12

El cuento de la peluquera mágica y los siete peines

Por fin he encontrado MÍ peluquera, había oído leyendas de gente que encontraba un maestro tijerero al que acudir cerrando los ojos y dejándose llevar por el espíritu mágico de la creatividad, que todo eran risas y adulaciones, tal era la felicidad que sus peines impregnaban que las flores se abrían a tu paso. Al menos, así lo recuerdo yo, palabras de cuento de hadas, pura fantasía; vamos, yo no me creía nada. 

Para los lectores masculinos cuya petición habitual al peluquero sea "rápame al tres", todo esto es incomprensible; ¡ojo!, que ya quisiera yo tal precisión milimétrica para definir lo que quiero; que si hay algo difícil en una peluquería es comunicar tus expectativas, un escalofrío de inquietud recorre a aquellas que se atreven a pedir "un tonito más claro" y muchas son las que, tras tal osadía, salen homenajeando a Marilyn Monroe o tienen en mente unos dulces destellos caoba y llegan a casa convertidas en Pumuki.
Y yo creo que, precisamente por eso, la frase más utilizada por las temerosas usuarias, en un claro intento de minimizar los riesgos, es: "CÓRTAME LAS PUNTAS", y aún así, puede que las puntas terminen donde empiezan tus orejas y te enteres cuando ya es demasiado tarde.

Celebremos, pues, que he caído en las manos de una peluquera de cuento de hadas, me cuesta conseguir cita lo mismo que conseguir una audiencia con el rey, pero merece la pena, porque incluso me permito el lujo de pronunciar las palabras malditas: "HAZME LO QUE QUIERAS", como veis, estoy en pleno idilio.
Y mira que me "encantaban" las peluquerías:
 http://sometimesinvitingeyes.blogspot.com/2007/03/me-encantan-las-peluqueras-de-siempre.html
Sólo que, ahora, es de verdad.

11/6/10

Y TÚ TAN TRANQUILA, SIN PREPARARTE PARA EL VERANO


En mis comienzos fingía ser una chica cosmo, angustiada por sus cremas, sus kilos, sus vaqueros, sus pintalabios y/o labiales... (perdón a los de rss pero estoy etiquetando las entradas, a buenas horas mangas verdes, sí) luego llegó un paquete cargado de folios a mi casa y empecé a fingir que era una opositora.

El otro día, en mitad del pasillo del mercadona dedicado a la cosmética, rodeada de productos deliplús, me dije: ES HORA DE VOLVER A LOS ORÍGENES, por supuesto, no volvía de vacío, me había leído ya todas las preceptivas revistas mensuales del mes de junio que salieron allá por mayo.
En mi mente lo tenía todo anotado, tenemos que preparar nuestra piel para el verano, URGE, CORRE.
- oye que es que yo no voy a veranear me quedo trabajando en el mcfluffy con mi supercontrato trabaja doce y te pago tres
- TONTERÍAS, también tienes que prepararte para el bronceado freidora, yo no he leído en ninguna revista que exista la mínima posibilidad de saltarte DIEZ/DOCE/TREINTAYTRES SENCILLOS PASOS antes del verano


Es más, empiezo a sospechar que si se te ocurre poner un pie en la calle el 28 de junio sin el porcentaje de pasos correctos iniciados te derretirás como la bruja del Oeste [vídeo del youtube aquí para los que no tuvieron infancia clásica] o bien te llenarás de manchas oscuras y se te escamará la piel cual leproso dejando un rastro de brillos y sequedad todo junto y a la vez digno de tanto estudio que Mercedes Milá te dedicará un Diario De la Imbécil que pensó que Exfoliarse No era Necesario

Gracias a todos los santos y dioses paganos SIE ha vuelto para ayudarte, necesitaremos unos cuantos productos que puedes encontrar en cualquier supermercado

- para exfoliarse: un gel exfoliante corporal, un guante de crin para ocasiones especiales, una esponja plasticosa para exfoliante suave diario, otro gel exfoliante pero más intenso y con avena que es super imprescindible del morir según he leído en prestigiosas publicaciones nacionales, un exfoliante especial para pies, una piedra pómez cuanto más especial mejor, otro potingue para los pies pero que lleve menthol que también es super imprescindible según las prestigiosas bla bla bla no tienes que olvidarte de que necesitas otros botes para la cara, no te valen los mismos INSENSATAAAA, necesitarás exfoliante facial suave diario, el semanal con cascarita de algo, un gommage (grazias dioza hidrante por iluminarme) que es mitad exfoliante mitad mascarilla mitad humano mitad araña, otro guante exfoliante para la cara y un tónico que sea exfoliante también (cuanto más caro mejor aunque tú no notes nada)

- para hidratarse: una manteca hidratante (de las de meter la mano de toda la vida) si lleva karité o aloe o cualquier otra planta mucho mejor, te sentirás más hidratada y en contacto con la naturaleza, luego un body milk para cuando quieras hidratarte pero más rápido y si llevan dosificadores molones lo petas, un aceite tampoco te vendría mal para cuando quieras ir más rápido aún y echártelo mojada, algunas publicaciones prestigiosas hablan del film transparente para milagroso resultados pero gracias a Lsodio sabemos que eso, en verdá, es una guarrada. Como ha llegado el verano y luce el sol necesitas cambiar todo lo que te echaras en la cara por otros de FPS más alto, y si la normativa europea no te es suficiente porque es hasta 50 te lo compras por Ebay a América, el truco del FPS está en que cuánto más tienda a infinito mejor que mejor, y si todos los botes que te compres llevan el tapón dorado o algo brilloso ya lo petas el triple.
- oye que en mi ciudad luce el sol en invierno
- perdona pero no querrás saber más que mis prestigiosas publicaciones, prepararse para el verano requiere TODO ESPECIAL, así que coges todos los botes que hayas acumulado y los guardas que necesitas otros con soles dibujados en la etiqueta y anuncios en las revistas de morenazas salpicadas de gotitas de agua

- para exponerse al sol: para no privarnos del lujo de elegir bronceadores y protectores las industrias han tenido la previsión de que caduquen cada año y no te sirvan (que lo mismo sí, pero a ver quien se arriesga, no seré yo y mi mierda de fototipo) así puedes hacerte con una colección de museo, de todos los precios, de todos los colores, de todos los años oigaaaaaaa. Por supuesto uno no te vale, necesitas uno alto para las primeras exposiciones, otro medio para cuando ya no son primeras ni tampoco las últimas, otro para las zonas más sensibles, el aceite para las locas que quieren parecerse a Lola Flores, los oil free para la cara, yo me pido de esos que ahuyentan a las medusas
- pero si el año pasado lo más que metiste fue un tobillo en el Atlántico
- da igual, si hubiera pasado por allí una medusa me lo habría arrancado de un envenenado mordisco
- Exagerá
- ¿Pero a quién te crees que estás leyendo?

- para evitar exponerse al sol:
no vas a llegar a la playa o al Macfluffy en su defecto, blanca, vamos, blanca como si hasta hace un mes fueras de manga larga, no, no, no, MAL, una tiene que estar bronceada incluso cuando ha sido meteorológicamente imposible tal cosa, para ello tienes que hacerte con un arsenal de productos que te pongan naranjosa autobronceador, siempre, negando tal cosa (es de pasear al perro, salí a correr el otro día y fíjate así como otra serie de mentiras al uso te ayudarán) será suficiente adquierir un spray, unas toallitas en dos pasos, una en crema y un pulverizador en pistola para imitar a tus ídolos del FAR WEST frente al espejo, el kit básico, vamos.

- para el cuidado específico: lo sé, te estás preguntando, qué coño es el cuidado específico, digamos que hasta que no abres el Elle de turno no lo sabes, pero desde entonces y en un mes, deberás adquirir productos para cada una de las zonas con defectos que tengas, que tienes varias, mala suerte, necesitas algo específico para la celulitis, para la estrías, para reafirmar, para elastizar y por supuesto, para desempeñar tal función en cada zona necesitas un bote distinto, no vas a echarte lo mismo para la estría de la teta izquierda que para la nalga derecha, eso es una herejía cosmética.

¿Has adquirido ya tu arsenal? ¿no? SIE te ayuda a ponerte manos a la obra... pero eso ya en otra entrada.

20/9/09

El glamour no viene solo, hay que hacerle hueco.



En un arranque novedoso de la temporada otoñal, toda revista que se precie de tal nombre, ha de dedicar alguna página en su número de septiembre a darnos esos consejos, que sin duda esperamos y necesitamos, sobre cómo dejar atrás lo ordinario del verano, esos bikinis sin combinar, esas toallas impregnadas de arena, esas aceitunas bajo la sombrilla, esos peinados mojados a la sal, esos pareos anudados sin técnica windsor, tantas cosas que nuestra revista de cabecera no puede consentir (llámese Cosmo dígale Elle) y adentrarnos en la elegancia del otoño, si se llevan los cuadros escoceses necesitas hasta el paraguas de ese tono y si dicen que tienes que llevar pitillos de cuero, pues a ello, que alguno te recriminará que cuando lo llevaba la Obregón nadie decía que era elegante, no hagas caso, son unos destructores de la moda, saca las hombreras y cóselas a todo lo que pilles, incluso a las cosas a las que se las descosiste hace quince años.

Ése no será mi caso, sé que mi llamamiento antipitillo+bailarinas dorada no tuvo ningún éxito hace unos años, por ello esta vez me abstendré de movimiento antihombrera, pero ahí lo dejo.
Si tú, lector que sigues aquí a estas alturas de post, has renunciado a las tendencias de la moda otoñal actual como yo, tranquilo, aún tenemos solución, el glamour no es sólo vestimenta, sigue mis pasos:

1º. Déjate un hueco al mediodía para ver Fama, da igual si no te gusta bailar, es cuestión de adaptación al medio, tienes que observar los movimientos candentes: hago el intermitente con la mano, combinación mano a la altura de los ojos+energy, actitud k_guay_k_soy constante. También sería conveniente que anotaras los peinados que más te llamen la atención y los maquillajes ahumadomehepasaoparezcounosopanda.

2º. Llevar paraguas es de viejos, yo no lo sabía, pero un grupo de jóvenes lo anunció el otro día en la parada de autobús donde me encontraba, es mejor mojarse...al principio puede no parecerte glamouroso pero un vistazo a las revistas te hará cambiar de opinión, no hay una sin foto a modelo calada hasta los huesos (importante maquillaje waterproof).

3º. Actitud sana poco convencional, esto es, pídete los palitos de manzana del burguer (crea tendencia, da igual que no hayas visto nunca a nadie comerlos) o vete al Foster a por una ensalada. Ser sana en sitios sanos no tiene glamour ninguno, olvídate.

4º. Si tienes una crema que vale para dos partes de tu cuerpo, deshazte de ella. De ahora en adelante comprarás por porciones, busca las palabras mágicas, ejemplo ilustrativo: crema para manos, vientre liso, reparador de cutículas, sérum pecho, reductor caderas, tonificante cuello, piernas cansadas, reafirmante brazos, exfoliante codos, hidratante pies (si tienes dos una para los talones y otra para el resto del pie, mejor que mejor) y así sucesivamente.

Con estas tips de vale para empezar... yo todavía no me decido a seguir ninguna, pero el viernes salí a cenar a un sitio muy cool donde me sirvieron lasaña de berenjena (sin lasaña), crepes de morcilla (por vulgar que sea cualquier alimento pasa a ser guay si se envuelve en un crep, tiene el mismo efecto que las bolsas del cortíngles como decía Piedrahita) y a la pregunta de algún plato cárnico respondieron con otra pregunta
¿toro o presa?
TORO O PRESA!!! PRESA!!! (el qué es lo que se ha apresado si un faisán o una liebre se deja a la imaginación). Éso es glamour y lo demás, tonterías.

http://www.elrincondemoda.com nos ofrece la imagen del vestido lentejuela azul+hombrera más buscado. Demos gracias (a ver si esta vez no desaparece)

15/11/08

El punto sin retorno. Ya soy viejoven.




Sabes que has llegado al famoso punto sin retorno cuando te ves prescindiendo del verbo "usar" "llevar" y pronunciando el maléfico "entrar". Y así me he visto yo:

"De esta tienda me entra la talla 40"


Ya no hay marcha atrás.





***La foto se la he pedido prestada a Público.es y jura y perjura que todas esas son la talla 40***


13/5/07

Plan Perfecto

Por la mañana acompaño el café de leche condensada baja en calorías... junto con un mini-croissant. Para el almuerzo me tomo media tostada de tomate... y por la tarde me sorprendo apurando una bolsita de Conguitos TM. Mi plan “operación-bikini” es perfecto. ¿Acaso algo puede fallar?.


PD. Mi módem ha muerto. Descanse en paz. Gracias por acompañarme en el sentimiento (y esperar... si queda alguien por aquí, claro)

8/4/07

Soy una "¿Pitillo? No, gracias"... Si tú no lo eres, no leas esto


No tengo pantalones pitillo ni unas bailarinas, y no, esto no es mi nota de suicidio Sr. Juez por tal desastrosa calamidad. No los tengo por voluntad propia, y no, no estoy previendo las consecuencias de sufrir un complicado plan de exterminación por parte de unas pitilleras integristas de bailarinas doradas, entre otras cosas, porque mucho trabajo no tendrían que las "Pitillo, no gracias" somos una especie en extinción.

Y es que yo tengo buen ojo de cool hunter, veo las tendencias venir, no es que es la siga, es que las vislumbro, paso las hojas de una revista al azar, y sé qué prendas veré en la calle y cuales van a quedar únicamente para páginas de publicidad en las revistas, fiestas de famosos y Ana García Siñeriz (que no se deja una, oiga)... pero los pantalones pitillo han sido mi primer error, llegaron a las revistas hará ya un par de años, y pensé yo que eso iba a quedar para famosos y demás, porque vamos, únicamente a Kate Moss & cia. le pueden quedar bien unos pitillo, yo confiaba en el sentido práctico de la gente, quién se va a poner algo que te hace parecer un cucurucho de helado, porque los pitillo elásticos anulan tus puntos buenos si los tienes y exageran al máximo cualquier defectillo que tengas, aunque sea inapreciable, lo elevan a la máxima potencia y de repente le aparecen cartucheras a la pija más pija de 4 horas de gimnasio diarias.

Claro, esta debe ser mi opinión, porque aunque al principio se dejaban ver tímidamente, en modelos más o menos llevables (todo lo llevable que puede ser tal arma de destrucción de autoestima), con unos bajos más o menos aceptables, de unos tejidos más o menos elásticos... este año ha sido la revolución pitillo que oprime el tobillo y no deja ni un centímetro de aire oxigenando la piel (igualito que una venda tensoplast ¿reducirán los pitillo el riesgo de esquince?) , y si al menos los vas a llevar con botas altas pues lo entiendo, queda apropiado y todo... pero no, la revolución pitillo se luce con bailarinas, a ser posible en tonos metalizados, para no dejar ni un must de la temporada fuera del atuendo, y si no los tienes, no eres nadie, porque recorre todas las edades y clases sociales (bueno, las garrus creo que aguantan bien estas tendencias pasajeras pertrechadas de sus chandals con mensaje en el culo y pantalones de colores con pata de elefante, se les acusará de muchas cosas, pero de no ser fieles a su estilo Camela, jamás).

Y da igual si te queda bien o hubiese sido mejor que la dependienta de diese una patada en la boca antes de pagarlos y meterlos en la bolsa, están en todas partes...
Y me daría igual, porque yo soy muy de vive y deja vivir, me daría igual, repito, si cada vez que crece exponecialmente la tendencia pitillo mis posibilidades de encontrar un vaquero normal no decreciesen a la misma velocidad, e incluso aún más dramáticamente, porque las inditexpendientas y demás, no llevan muy bien que quieras luchar contra las tendencias, y no te entienden cuando les explicas lo que buscas, y no entienden por qué te empeñas en no seguir un must de la temporada, cuando la misma palabra lo dice, debes tenerlo, y tampoco parecen entender que no quieras parecer una salchichilla de espetec embutida, que para parecer gorda no necesitas ayuda... no, no lo entienden, se te quedan mirando como desconcertadas de que te niegues a llevar una prenda que te sienta igual de mal que una patada en el estómago, sólo que esa es gratis, y los otros te van a costar un mínimo de 39'95 €.

Y debe ser una de las razones de que aumente su uso, porque no tienes elección, porque al final, si logran entenderte, te dicen lo de "ah, buscas algo más clásico" y te mandan directamente a gastarte un mínimo de 100 € en cualquier vaquero, de color normal, forma normal, pata normal pero con marca de nombre y apellidos, normal, y su precio... extraordinario, porque siguen conservando su fabricación de forma extraordinaria para ti y cuatro gilipollas más que se niegan en seguir la tendencia pitillera (con lo que ahorran en tela, oye).

19/3/07

La peluquerías me encantan


Me encantan las peluquerías, de siempre, creo que es por esa capacidad de sorprenderme que tienen, ese don para el imprevisto, sí, imprevisto, porque yo preveo que voy a quedar de una manera, me la imagino y monto un esquema sencillo en mi cabeza, no con todo detalle, pero sí a grandes rasgos de cómo quiero que me dejen la melena, y luego, salgo, y no se parece en nada a lo previsto, don para el imprevisto, lo que yo decía.

Pero no me enfada, ni me molesta, ni nada de eso, sólo una vez salí descontenta de una peluquería, y porque a pesar de que yo insistí e insistí, LISO, por favor, pues ella se empeñó en que me había salido un rizo natural muy bonito (me había salido en 35 minutos que llevaba allí, se ve) y nada, ni Diana Ross en sus mejores tiempos.

Decíamos, que me encanta, ese olor aromático de champú (porque los de casa nunca huelen como los de la peluquería, no nos engañemos, incluso aunque te gastes 10 eurazos en esa supercrema maravillosa que dicen que es la que ellos te echan... en casa, ya no queda igual).
Ese final enlacado, ese cierra los ojos una milésima más tarde de que aprete el botón del spray y te escuezan los ojos, pero sólo lo justo, como sólo un auténtico profesional de la peluquería sabe hacer.

Yo además, tengo la enorme suerte, de que en todas las peluquerías puedo participar activamente en la formación de los jóvenes talentos... (traducido: como tengo el pelo largo me lo puede cortar el nuevo, si se equivoca, están a tiempo de apañarlo) * Truco, si te toca el nuevo y querías cortarte 10 cm, di 5, al final vendrá la jefa a recortarte hasta que las capas queden bien y se llevarán 12.

Además aprende una un montón de cosas de las señoras con el tinte en la cabeza: "yo racista no soy, pero a los moros no los puedo ni ver" "se lo tengo dicho a mi hijo, que tiene el colesterol por las nubes de tanta grasa de hamburguesa y patata frita, ten cuidao, mira el del Tío Colás, se fue a Valencia y vino tonto por unos triskis que comió" "tú lo que tienes que hacer es casarte ya y dejarte de tanto estudio y tanta tontería"

La única pena de las peluquerías es ver todo lo que me pierdo, abren esos cajones llenos de cacharros, de rulos, de bigudíes, de otras pinzas raras, cepillos estrambóticos, un montón de cosas, y conmigo lo más que han usado ha sido una tenazas para hacer ondas y una docena de horquillas de moño (de esas que te clavan al estilo picador)... tengo que averiguar cuando los usan (para ahorrar y pedir algo que necesite varios artilugios) o si sólo decoran por los colores o para dar un aura de "estamos preparados para todo".

20/2/07

Quiero una sandalias de Jimmy Choo

Quiero unas sandalias de Jimmy Choo... van a ser mías... en cuanto acabe el visionado de dos o tres películas de atracos más y ultime mi plan magistral.

Foto alternativa 1 / Foto alternativa 2/Foto alternativa 3

PD. La última, petición expresa de Rufus... en plan cortesía para complacer al género masculino con Jenna Jameson.

6/2/07

El gimnasio y yo (II)


...continúo...
Rauda y veloz (ya se había tragado todo mi margen de tiempo) doy siete pasos (aproximadamente) deposito mi fantastic tarjetita! sobre la simpática cruz roja... y... allí seguía la cruz roja, mientras, en el de al lado, uno tras otro, iban entrando gráciles jóvenes y ancianos precedidos de una deseada y aún más simpática si cabe, flecha verde... en el lugar donde yo seguía teniendo una crucecita roja. Me dije: "Conserva la calma, esta máquinita no ha podido averiguar tan pronto que no eres una deportista de verdad sino por necesidad".
Pues nada, siete pasos para atrás, a preguntarle a la señorita tras la computadora por qué una cruz roja me quiere negar el paso al templo. Uy, pues no sé que puede ser, a ver, no, no, no, no, el ordenador dice que no (me sóno a Carol Beer de Little Britain pero en guapo, por supuesto), no, no, no. Comienza el diálogo absurdo de la tarde:
- No ¿qué?
- No va
- Ya
- Así no te deja pasar
- Ya
- No sé que puede ser
- Yo tampoco
- Pues no sé
- (aquí entendí que mis dudillas iniciales no serían resueltas ni ese momento ni nunca) Pues, a lo mejor, como es la primera vez que vengo tiene que configurarla o algo
- Pues no sé
- Pruebe
- Espera... se levanta y va a preguntarle al guardia de seguridad (yo pensé que me iban a llevar al calabozo del fantastic gim! a lo Faemino y Cansado... y eso que aún no los había interrogado y/o acusado de estafa)
- (Vuelve) Sí, sí, mira... es que tengo que configurarla
- Ya (respiro de alivio, esta vez no me detienen)
- A ver, a ver,
- ¿?
- Ya está
[coged aire, voy a reproducir lo que recuerdo del lío que se hizo, sin que nadie le preguntase, y os prometo que yo ni puse cara de tonta ni nada para liarla, fue ella solita la que se lío de una manera sobrehumana, con una rapidez... y eso que yo hablo rápido...]
Ahora tienes que ir al fondo y en el lado derecho, detrás de la escalera, pero no subes la escalera, en la planta baja, antes de llegar a las pistas, a la derecha, donde está la mampara de cristal, pues a la derecha, ahí, antes de entrar dentro, estás aún fuera (sic) y hay un aparato, una máquina giratoria, pues le pones la tarjeta, pero no hay ranura, ahí, al fondo, está la máquina, y, con la tarjeta, la tienes, en la mano (cachis, yo pensaba cogerla entre los dientes), y la pones, ¿no?, y entonces, ya está, la he configurado, la tarjeta, la pones, se abre, y de uno en uno (voy sola... el mochilón no cuenta) pasáis (¿a qué coño se pone hablar en plural ahora?), bueno, como está configurada, ahora pasaréis, la ponéis, la sujetáis con la mano, ahí, encima de la máquina (me empezaba a dar miedo, yo retrocedía con cuidado, porque, os juro que se veía claramente, que no hay más de siete pasos, y que YA venía de ahí ), y entonces empujas con la cadera, o con la otra mano, tomas impulso ¿? (pero, por dios, ¿esto qué es? la primera clase del gimnasio, cuantas calorías quemas empujando la barra del torno giratorio), y entonces empujas fuerte (cual parturienta), y, y, y, (dejé de retroceder, quería ver de cerca cuánto tiempo era capaz de seguir hablando) y, y , y, pero... no muy fuerte, a ver si te vas a hacer daño si no va, si ves que no va, no va, no la fuerces, tú, cuando se ponga verde, empujas, ahí, al fondo a la derecha, cuando no esté rojo, que está verde (sic) entonces, ahí, y bueno, ahora irá, si lo he hecho bien, si lo he hecho mal, pues vuelves.
- ¿gracias?

Palabrita, que no puse cara de duda de hacia dónde ir, no hice ninguna referencia, llevaba incluso prisa, no quería ser cruel ni nada, no me hice la tonta, no puse cara de tonta, no sé si es que ella me la vió, yo iba con buenas intenciones, de mala fe y en vista del show, al final de la retahíla, mientras respiraba la pobre muchacha, le podía haber preguntado ¿entonces a la izquierda no?, pero, no lo hice, no hice nada de eso, ella sola se puso a desvariar sobre algo que se veía claramente, ahí y la mano extendida eran las únicas indicaciones que se merecía el asunto... en fin, esas cosas que me pasan por coger tiempo para ir a los sitios... aún no había llegado a la zona de los vestuarios, no me había dicho donde estaban, pero YA era la hora...


Sé que dije que continuaría al día siguiente, es decir, hace unos cuantos, pero google me ha obligado a cambiarme de versión para poder publicar entradas...

El gimnasio y yo (I)

Bueno, había pasado buena parte de Enero, y como era de prever no había cumplido mi propósito de Navidad-no (copyright here) y ni había pisado ese fantastic gym! que me había concedido, por la intercesión de su gracia, esa tarjetita fantastic too! en la que salgo con esa fantastic face! de cabreada que muestra esa sensación que embarga últimamente a cualquier usuario de un servicio público o no, que define perfectamente la frase: "no puedes imaginar cuán harta estoy de vosotros".
Aún me quedaban unos días y agotadas todas las excusas, resfriados, mal tiempo, poca gana, qué os voy a contar que no sepáis, pues me decidí a penetrar en sus instalaciones ataviada de la indumentaria que yo creía apropiada para hacer deporte (creía), con el mochilón al hombro, dispuestísima a abordar a la señorita del mostrador, hoja de horarios y clases a todo color oportunamente descargada de su fantastic web!, y plantearle mi interrogatorio de novata sobre: la ubicación de todo, normas de uso, para qué se pide en la página web una clave de usuario, por qué yo no la tengo o no la sé, qué maravillas se ocultan tras la clave de los elegidos, por qué si soy abonado de salud fin de semana... los domingos por la tarde está cerrado, significa eso que me están robando, si es así, puedo hacer algo, tienen hojas de reclamaciones a disposición del cliente, los deportistas verdaderos reclaman o sólo los patéticos del deporte por necesidad lo hacen porque no aprecian en su debida magnitud el templo que les acoge, tengo premio por ser el abonado que más tarde les ha visitado por primera vez, dónde está la zona spa, tienen alguna máquina de reanimación en los pasillos para evitar muertes indeseadas, y un largo etcétera, empezando por dónde están los vestuarios y qué diablos es el workout...
Yo que soy una agradable y responsable muchachuela me fui con más de media hora de antelación para poder solucionar antes estas dudillas y dar oportunidad a la interrogada de que descanse para recuperar la serenidad del juicio (Art. 393 Ley de Enjuiciamiento Criminal... una es "jurista" ante todo).
Tras el saludo cordial, mi presentación en sociedad, en plan, hola es la primera vez que vengo, rápidamente, la señorita, se adelantó a cualquier pregunta y me soltó la retahíla de funcionamiento: pues pides una tarjetita para la clase que quieras, y se la das al monitor, y puedes pedirla hasta una hora antes, no puedes entrar pasados cinco minutos, no puedes esto otro, tienes que traer aquello, luego me dió un montón de papelitos sobre la peluquería, la fisioterapia, la piscina, el pádel... (sólo las "ofertas" de la zona estética merecen post aparte).
Yo sujetaba mi tarjetita, la cartera, el horario, los papelitos, intentaba volver a cerrar la mochila y a la vez asentía una y otra vez para que viese que lo comprendía todo todo, en esto que llegó la hora de explicarme cómo llegar a los vestuarios, que iba a ser mi pregunta inicial antes de quedar sepultada entre papeles de publicidad y normas de uso de las instalaciones, pero después de ver que estuvo unos tres minutos para explicarme cómo llegar al torno ese donde pones la tarjetita y se abre, que se veía perfectísimamente desde donde estábamos... comprendí que ni ella ni yo estábamos preparadas para resolver mis dudas en ese momento.... ya me he pasado de longitud, continuaré mañana.

9/11/06

El primer paso hacia la locura: un gimnasio.

Ale, he vuelto, como prometí nuevo mes, nuevo post, de esos que gustan, en los que me ridiculizo públicamente cual chica años luz de la chica cosmo y esas cosas, no os voy a contar nada de lo que hago día a día porque no creo yo que sea interesante la regulación de la Ley Enjuiciamiento Criminal sobre la entrada y registro en lugar cerrado (obsérvese que la entrada en lugar abierto no tiene ningún misterio y/o intríngulis para nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado... y aún así hay que añadir la **** palabra "cerrado" las trescientas mil veces que menciona el dichoso temita la palabra "lugar").

En fin, que me lío, ¿sabéis que ya es Navidad? Sí, sí, antes la Navidad llegaba con el Cortinglés, de toda la vida, pero aquí en Murcia, desde que abrió, Ikea es quien marca los tiempos, y ya hace semanas que repartió su publicidad para llenar de rojo, plata y oro hasta la taza del water. Pero a diferencia de otros años, precisamente, éste, no voy a hacer ningún próposito, porque esas cosas las piensa uno cuando está tirado en el sofá viendo anuncios de uvas peladas y juguetes destructivos de la personalidad... pero yo no voy a tener ni vacaciones vamos, así que tampoco buenos propósitos que incumplir.

Eso sí, adelantándome a esta circunstancia, y ante el temor de no tener sentimiento de culpabilidad en Enero por incumplir alguna estúpida promesa, pues voy en Octubre, y me apunto a un gimnasio, sí, sí, YO, ¿qué coño hago yo en un gimnasio?, es más, mi opinión sobre éstos y el mundo que los rodea lo podeís revisar unos cuantos posts más atrás.
Esto pudiera ser interpretado como una verdadera señal del apocalipsis y no las que cuenta Paco Rabanne, o bien, mis amigos y conocidos empezarán a pensar que ya he dado el primer paso hacia la locura, y que en un pis pas salgo a la calle sin peinar, con un código civil a trozos, hablando sola por la calle como es costumbre en los opositores de justicia que dice la leyenda se vuelven locos, y por eso, luego dictan las sentencias que dictan.

Pido tranquilidad, es para tener excusa de salir a la calle, que 12 horas sentadas son muchas, y además me he apuntado a uno nuevo y municipal con su spa con jacuzzi y tal... así que no sé yo todavía cuantas calorías serán capaces de quemar las burbujitas ("me estoy barruntando" que no las suficientes para que vuelva a ponerme minifalda).

En otro tiempo os habría contado mi aventura para conseguir, primero, una cita de reserva en una de las 300 plazas abonado salud fin de semana (que nombre más pijo le ponen a todo) haciendo frente a obstáculos insalvables como: 1º. Mi conexión de timofónica. 2º. Las otras 6.000 personas intentando reservar por internet. 3º. Que todas lo queríamos hacer a las 9 en punto de la mañana.
Y segundo, la barbie pocas-luces que no se enteraba de cómo se rellena una inscripción, qué es un carnet joven (esto si que es fuerte... me ha dicho la Caja de Ahorros que lo gestiona que sólo me queda ya un año de juventud... ¿es para deprimirse o no?), y lo más importante, le quedaba confuso el significado de la frase "Tengo muuuucha prisa, ¿esto es imprescindible hacerlo ahora?"... tras su rotundo sí, descubrí, tal y como se veía venir, que NO, te puedes hacer el carnet de usuario cuando te venga en gana, creo que este es el motivo de la cara de mala ostia que tengo en la fotito esa que te sacan para la tarjetita.

Eso, en otro tiempo, que ahora los tiempos los tengo escasos.
Gracias a los que seguís ahí, ya lo sabéis.

13/2/06

Soft Sensation Vitamin Care II


En la parada, el autobús de vuelta también se retrasa, pero eso ya no me importa en absoluto, porque como los lectores de anterior post saben, he conseguido a mi mejor guardaespaldas y voy a ser más increíblemente irresistible que la propia Nieves Álvarez, no quepo en mí de gozo y contesto, con la amabilidad que da el glamour profesional, a todas las personas que me preguntan: ¿has visto si ha pasado el 5, 62, 10, 22? ¿cuando pasa el 7, 14, 33? Parece que llega tarde ¿no? ¿si? ¿es normal? ¿cuánto llevas aquí?... ya me es igual, en mi cabeza sólo saltan planes sobre la felicidad eterna y las maravillas de la hidratación extrema que el anuncio prometía... directa o indirectamente pero lo prometía.

Llego a casa, lo que puedas hacer hoy, lástima no lo hiciste ayer, frente al espejo, con la delicadeza y dulzura que Nieves me ha aconsejado aplico el raspberry o el strawberry... al final no sé a quién hice caso y... ya está: ESTOY IGUAL, bueno no, estoy igual pero con los labios pintados, me abrumo, una incipiente depresión acaricia mi sistema neuronal que se siente decepcionado al no verme increiblemente irresistible, ¡¡¡que digo!!!, ni siquiera creíblemente irresistible...


Recapacito, nadie tiene una buena impresión de sí mismo, será cuestión de preguntarle a alguien, rápidamente asalto a mi hermana por el pasillo.
- Oye, una pregunta, ¿me ves diferente? así como más increíblemente irresistible
La respuesta, la de esperar, claro:
-No, te veo igual, ¿estás tonta?
A eso, obviamente no tengo nada que responder, porque ella no iba a entenderme ni a mí ni a mi guardaespaldas, no esta hecho el Soft Sensation Vitamin Care para la boca de cualquiera ja.

Antes de llegar a la conclusión de sentirme estafada recuerdo los sabios consejos del consultorio de Cosmo que, junto a Nieves, por supuesto, guían mi vida por el buen camino de la seducción femenina. Nadie puede sentirse increíblemente irresistible con un jersey de cuello vuelto, el vestuario debe ser el problema... de todas formas era ya tarde y había poca luz en el pasillo, y total, el viernes no había plan.

Tras pasar una noche pensando cómo va a ser mi nueva vida de glamourosa hidratación, imaginándome envuelta en un halo luminoso y vitaminado, y a mi chico rendido a los pies exclamando: Oh, dioses y demonios, hoy estás increíblemente irresistible, una despierta con más energías. Fuera el cuello vuelto, ya me pondré una bufanda, y vamos allá con otro intento, me miro al espejo y... tachán, estoy igual.

La desesperación vuelve a inundarme, aunque todavía queda algo a lo que aferrarse... y si algo se aprende de esos mails en cadena que te muestran el antes y el después de Pamela Anderson y de Angelina Jolie, entre otras, el cómo se hizo de las películas y la palabra de honor de Anne Grow maquilladora de Los ángeles de Charlie, es que no somos nadie sin maquillaje. Claaaro, el problema del vestuario es secundario, lo importante es el proceso de chapa y pintura, así es como alcanzaré las maravillas que la profeta Nieves ha enviado.
En ese momento, gracias doy de tener un baño cosmo, como ya sabéis, y repaso mentalmente los productos imprescindibles para un maquillaje rápido y básico que teóricamente todas debemos seguir aunque yo nunca lo he puesto en práctica, bueno, nunca hasta hoy que he sido iluminada por la gracia del Soft Sensation Vitamin Care:

  • Exfoliante suave con vitamina E
  • Gel limpiador + tónico calmante y protector
  • Contorno de ojos
  • Crema hidratante multiradiance
  • Base de maquillaje... [dios!!! esto era importantísimo, ¡oh que
  • gran dilema
    se plantea ante mí!: la Equalizer Smart Make Up SPF 10 o la otra a la que se le han borrado las letras... ésta última parece de confianza]
  • Sombras de ojos obligatoriamente a juego con el
  • rasberry crystal de las narices, y para cuya aplicación es necesario una completa colección de brochas, mini-brochas, planas, grandes, pequeñas, suaves, redondeadas y cómodas de manejar.
  • Eye-liner (mierda, de esto no tengo... tendré que
  • sacrificarme y estar un poco menos increíble)

  • Rímel Full Story Lush-Lash Mascara deOrigins (no es éste pero así veis que los nombres impactantes no es sólo cosa de barras de labios)
  • Polvos sueltos efecto mate para una piel melocotón (jajaja, esto me encanta porque a mí la piel del melocotón me da repelús)
  • Un perfilador de labios
  • Colorete (de esto tampoco tengo... ya voy a ser
  • una irresistible cualquiera)
  • Y, por último, el producto estrella recién adquirido... y ya no repito más el nombre. *[Todo esto debe caber en un neceser del tamaño de una berenjena]

Y ahora sí, tan segura estoy de la eficiencia de mi guardaespaldas que ni miro el resultado final, sólo salgo a la calle a deslumbrar al mundo, a esperar que llegue mi chico, imaginando que me mirará, se deslumbrará, y pondrá punto final con una apasionado beso... logrando un plan genial para el Sábado, ¿no? ¿era así la historia? ¿esto era lo que debía pasar, Stif?...

Pues no señores, no, la cruel realidad suele dar reveses a mi imaginación, y en lugar de eso se recibe un casto beso en la frente, y cuando una no se da por vencida y reinvindica su estado de increíblemente irresistible con sutileza:

- ¿Ya? Eso es una puta mierda de beso
Suele contestarte
- ¿Ein? Ah... no que me pintas y luego voy dando el cante por la calle


Así que yo solita he concluido que el truco para ser increíblemente irresistible con el Soft Sensation Vitamin Care de Astor debe consistir en que sea lo único que lleves puesto...

12/2/06

Soft Sensation Vitamin Care I

Me dejó reflexionando el comentario de Stifmeister sobre mi primera actitud ante el anuncio de N. Álvarez y Astor, una actitud de sarcástico rechazo... así que recapacité y me decidí a reescribir la historia desde otro punto de vista... ¿habrá más suerte?.

Es viernes, un viernes sin plan, en la tele una chica guapísima, elegante modelo y mamá recientemente, me cuenta sus secretos para ayudarme en esta vida cual profesional del glamour que es, descubro gracias a su perfecta dicción que el Nuevo Soft Sensation Vitamin Care es su barra de labios preferida (y eso que acaba de salir), porque hidrata más mejor que ninguna, y además y por el mismo precio, es su mejor guardaespaldas.
No hay más que hablar, este consejo debe ser una señal divina para que mi vida y yo misma podamos ser tan maravillosas como ella, corro a coger las llaves y el bonobús (*véase post anteriores que revelaban que ni carnet ni coche), pensando que en diez minutos me planto en el Cortinglés y doy un giro a mi existencia... sentada en la parada del autobus empiezo a sospechar que voy a necesitar algo más de diez minutos para plantarme en cualquier sitio.

Una adorable viejecita, de las que sólo son adorables en apariencia y mientras no hablan, inicia contacto visual... se acerca... deja el bolso junto a mí... se decide a sentarse... mirada interrogante... la superpregunta se acerca... ¿Estás esperando el 92?, aprovecharé para explicar porque me irrita sobremanera esta pregunta: SÓLO PASA EL 92 POR ESA PARADA, no hay más líneas que paren ahí, y lo peor es que no sólo lo sé yo sino que ella también porque lo coge 300 veces a la semana para ir a hacer cola al centro de salud y más de una vez he sido testigo de cómo ella burlonamente le respondía a alguna jovencita extranjera a esa misma pregunta con "Si no hay otro, ¿cual voy a esperar, nenica?" jiji jaja... ya tengo chiste para contar con las compis en el bingo.

En fin, educada y pacientemente constesto con brevedad a esa y otras insulsas preguntas de su cuestionario habitual: padre, madre, oficio, estudios, predicción metereológica para hoy, para mañana, estado civil, posible compatibilidad con varones de su línea de descendientes directos: hijos, nietos y también colaterales: sobrinos, sobrinos-nietos... Todo eso hoy no importa porque en breves momentos el mundo será mío!!!!!!!!!, bueno, no, tanto no decía el anuncio...

He necesitado unos 35 minutos pero al fin estoy plantada donde yo quería, es decir, en la planta baja del Cortinglés sorteando perfumeras que te disparan a los ojos y/o al reloj, publicitariantas varias, y buscando entre los millones de stands que se concentran cuál es el de Margaretastor, por supuesto miles de dependientas, promotoras o como quiera llamarse esta semana el colectivo, te preguntan qué quieres, qué deseas, qué buscas... miles, pero todas del stand equivocado, cuando consigo encontrar la de la marca en cuestión ésta no te hace ni puto caso ni falta que hace, pues ya está ella ocupadisísima hablando con otra promotora prima suya a la que contrataron por su milagrosa intercesión.

- Estoo, perdona, oye, couf couf
(toses varias), hola, podrías... HEY!!!
- Siiii?????????????
- Hola, buenos días, vengo a por un guardaespal... esto, a por una barra de labios, la nueva que anuncia N. Álvarez... (intento evitar pasar el trago de decir el supernombre, superglamouroso por supuesto, pero en superinglés)
- Ah, sí, la Só Sesasió
- Sí, esa (si llego a saber que se puede decir así de mal no lo evito...)

Bien, aquí informaré a los no familiarizados con el mundo de la cosmética que hay dos tipos de clientes: los que son creídos a la primera porque su palabra es sagrada y los que por muy seguros que se muestren del producto que quieren siempre son invitados a pensárselo mejor. Por supuesto, yo pertenezco al segundo especimen, así que ante la muestra de tonalidades y tras discretas pruebas en el anverso de la muñeca, da igual las veces que yo solicite el raspberry crystal care nº1315 porque otro igual número de veces me será aconsejado que a mí por el blanco de piel, el negro del pelo, el color de los ojos, la talla de zapatos o el ángulo de las mejillas me sentaría mejor el strawberry shine extreme nºX.
Un buen "He dicho que me llevo éste, me lo cobras tú o se lo digo a tu compañera" suele ser el punto final de estas discusiones porque hace saltar las alarmas ¡¡¡comisión perdida!!! ¡¡¡comisión perdida!!! con lucecitas de colores incluidas que se reflejan en el odio intenso de sus ojos.

Pagado y en mini-bolsita de plástico viaja en mi bolso hacia casa el elixir de la felicidad... tras seguir las instrucciones de manejo y aplicación seré, como decía Nieves, "¡increíblemente irresistible"... pero esto ya lo cuento el próximo post que éste es ya demasiado largo...

1/12/05

¿No seré una chica-cosmo?

Otra vez me ha vuelto a pasar, una tarde con mi hermana es única para meterme el miedo en el cuerpo, toda la vida pensando que era diferente, con mis peculiaridades, una chica especial... ésto, me pasa por ególatra... ha tenido que venir la cruel percepción de mi hermana y el especial navidad de una revista para chicas ha descubrirme la cruda realidad.
Os cuento:


Se abre la revista, se comenta en plan jocoso las cartas de chicas preocupadas porque su novio le pide tiempo, su amiga liga más, su suegra la odia... vamos lo típico, y luego, pues aprovechando el nuevo año te dan los típicos consejos de lo que no te debe faltar en tu cocina, en tu armario, en la mesilla de noche, para ser una auténtica chica cosmo... yo venga reír y reír.

De repente, mi hermana decide interrumpir, para chinchar, por supuesto (toda hermana mayor si lo es de verdad tiene ésta como una de sus virtudes preferida) y entonces me hace ver que nuestro baño... es el perfecto baño-cosmo.... aaaaaaaahhhhhhh... no puede ser, yo me río sutilmente para que no ahonde más en la conversación y no admitir que tiene razón.
Pero claro, para entonces, ya había logrado su objetivo, después de hacerme sentir vieja le quedaba hacerme sentir cosmo, eso ya no, yo no lo podía tolerar, así que le eché un ojo detenidamente al artículo y luego mentalmente analicé mi casa... como ví que eso no era lo mío, pues directamente, en cuanto tuve oportunidad, me escapé para analizar in situ.

Ya no tenía miedo, estaba aterrada, pensaba: ¡¡¡dios, esto no es posible!!!... pero lo era.
Ante mis ojos descubrí que tenía un montón de botellitas de colores de Herbal Essences (eso SÍ que es publicidad engañosa) "de normal a graso", "extravolumen", acondicionador; todos llenos de variopintos ingredientes: flor de caléndula, jojoba, angélica, azahar, jazmín, melón (incluso uno con un cartelito que reza "Ahora con Hawafena"-¿esto lo sabe la ONU?).
Geles con aloe, con camomila, con flor de té, exfoliantes, reequilibrantes, para relajarme, para revitalizarme (estos dos deben estar contraindicados como los medicamentos)... otro montón de esponjas de caprichosas formas y con secretas indicaciones que no conozco... éste pensamiento me alivia, una auténtica chica-cosmo lo sabría -reflexiono en voz alta- entonces caigo en la cuenta: ¡No! es peor seré una pseudo-chica cosmo (*advertencia: risas en clave interna).
Resuelta a no amargarme más el día, no quiero mirar las cremas, aceites y otras texturas varias con función hidratante o similar, ni voy a abrir el neceser lleno de maquillaje de colores, brochas, y otros artilugios de chapa y pintura... abandono la estancia contemplando las toallas de esponjosos colores, totalmente convencida de que lo han conseguido, mis hermanas han conseguido hacer de mi entorno un "perfecto entorno-cosmo".

Pero al apagar la luz, descubro que mis uñas no tienen "manicura francesa", mi pelo no luce tinte alguno, ni cobrizo ni caoba ni rojizo amanecer, que sólo en ocasiones especiales abro el maldito neceser-maquillaje... que aún sigo sin saber si mi piel es normal o mixta, que huyo de las básculas, que no lloro en el cine, que no hablo de ligues con amiguitas, que puedo tener un mejor amigO sin que sea gay, que encuentro miles de cosas más románticas que flores, bombones y baño de espuma, y que, al fin y al cabo, esas moisturizing creams no son mías porque yo no tengo dinero para comprar potingues, en realidad no tengo dinero ni para eso ni para nada... y como eso seguro que era un requisito... aún resisto en mi pequeño fortín femenino... les quedan años para conseguir hacer de mí una chica-cosmo.
  • Consejos de última hora:
    • No vayáis corriendo al kiosco para haceros con el extra-navidad de Cosmopolitan deseosos de conseguir una casa cosmo como dios manda... que era un número pasado pasadísimo.

    • Sí, a todos aquellos que me conozcan, sí, lo reconozco, soy una exagerada que tiende fácilmente al histerismo (ahorraos los comentarios en este sentido)
    • Los que leáis este blog pensando que es autobiográfico... podeís ir dejando de pensarlo
    • Las multinacionales que sientan sus marcas aludidas... no teman, mi escaso número de lectores es muy inteligente y sabe que estos relatos pseudo-humorísticos nada tienen que ver con la realidad y el prestigo demostrado por sus productos de inigualable calidad
    • Sí, además de exagerada e histérica también soy una pelota

31/10/05

¿Qué talla usas?


Tras mi incursión en el mundo de la cosmética, voy a adentrarme en otro universo paralelo al nuestro: la moda, o más concretamente, las tiendas de ropa, con esto voy a intentar dar mi particular explicación a esa frase -que odio con todo cariño- que suelen decir los chicos, intentando aparentar un grado de conocimiento comparativo amplio de las diferencias entre chicos y chicas, mostrándome el camino a seguir que hasta ahora me había sido ocultado, esta generosa revelación vendría a resumirse así: "es que yo llego a una tienda, pido lo que quiero y la talla, si me gusta lo compro y punto... pero no doy vueltas".

Comencemos con el vocabulario básico que se necesita para entender los catálogos, las secciones en que se distribuyen las tiendas y, por supuesto, el lenguaje que utilizan las inditexpendientas, que como deberíais saber ya, no son dependientas cualquiera, sino que han recibido el correspondiente curso de adiestramiento para doblar ropa, ser amable con el cliente y, a la misma vez, y por el mismo sueldo, sacarle de sus casillas para que, en un ataque de desesperación, acabe llevándose lo que tenga en ese momento en las manos con tal de acabar la conversación con la inditexpendienta... ah, y devolver el cambio mirándote a los ojos, directamente en la mano, sonrisa y gracias.
Las secciones suelen estar divididas por estilos, fundamentalmente: night, sport, casual (no, estos dos últimos no son lo mismo), intimy y basic... cada temporada (señalada por el imprescindible sufijo -collection, véase: spring/winter/autumm/summer_collection) trae consigo nuevos "estilos" de los que hay que hacerse eco obligatoriamente, y entonces, a esas secciones hay que añadirles subdivisiones en tendencias, por ejemplo: punk (esto es ropa oscura, con algún deshilachado y un par de chapas), funk (tendencia en sus últimos coletazos porque cada vez se encuentra menos en las etiquetas, las reminiscencias: pata de elefante ¿? y brillos) , folk o también conocido como irish -así os haceis mejor idea, no?-, neohippy (esto está clarito), britain (todo lleno de cuadros rojos y verdes en plan uniforme escolar y camisetas horteras... será por eso la referencia a Inglaterra jaja), country (esto son remiendos -patchwork- con florecitas y faldas en plan "Casa de la Pradera")...
Todo esto parecería una ostentación gratuita mía fuera de todo interés, si no fuese porque, al ir a comprar una falda vaquera y tener la osadía de preguntar a una inditexpendienta, normalmente se recibe una frase como ésta: "Ah, si, ¿querías una entera vaquera en plan neohippy o con algún adorno folk o punk?... aunque hay unas contry muy bien de precio ahora que son súper in y quedan ideal -sí, no sólo Tamara Falcó dice esto- y... bueno también en más mini britain total pero... si no te gustan la hebillas no". Si una no va preparada porque no se ha estudiado la lección pues, corre el riesgo de quedar como una idiota y preguntar: ¿cómo? pues...una falda vaquera azul.... o hacer que lo entiendes, afirmando con seguridad: uy, no hebillas no.
Y también mi tercera opción, que tiene un fondo de... te has pasao de lista guapa... y que se manifiesta en un preciso: ¿me las enseñaría, por favor?, vale, es un poco putada, sólo lo hago en casos extremos, cuando definitivamente el tono de su voz indica una predisposición a reirse de mí. Si alguien hartito de inditexpendientas se anima a utilizarla, recordadla bien, no vale un ¿me dices dónde están? ¿Dónde las encuentro?... porque esto significa que tendrás que ir tú solita y encima con indicaciones encriptadas en plan: pues al fondo junto a lo denim, y las otras en la zona más juvenil ¿?, y también a la derecha de las pantalones elegance tiene que quedar alguna, ah, y al entrar has tenido que verlas, unas monísimas en la sección fashion.... Este es el momento en el que aprenderás que todas esas zonas sólo las ve diferentes una inditexpendienta, no hay cartelitos que lo indiquen y desde luego, lo que ellas llaman pantalones elegance no tiene ninguna probablidad de equipararse a tu significado de elegante.

Dentro de cada sección y subdivisión correspondiente, se aglutinan también según colores, pero ciertas prendas, como las que he llamado antes "basic", es decir, las ponibles, no tienen sección propia, lo que supone que si yo quiero una camiseta de manga larga verde, normal, pues estará distribuida en varios sitios, en cada sección donde haya algo verde que sea tendencia con lo que pueda combinar, así que, como al principio de la tienda suele estar lo blanco y lo negro, pues lo que años de experiencia te dicen es que debes agarrar la primera camiseta que se ajuste en forma y material a lo que tú quieres y buscar una inditexpendienta con cara de lista, si esto es muy díficil, pues basta una con cara de amable (las que han empezado el turno hace poco, vamos) y abordarla con la pregunta mágica ¿ésto lo tienen en verde?... Hay que mantenerse firme, ellas intentarán distraerte soltando una retahíla enorme de colores... da igual que tú preguntes uno y que pueda responder sí o no, vienen programadas para decirte toooooodos los colores, algunos brillantemente camuflados: vino, tierra, caramelo, calabaza, manzana, berenjena, pavo (azul pavo creo haber descifrado que es), marengo, esmeralda.... ahá, este tiene que ser el verde -pienso ilusionada-, entonces preguntas por la zona esmeralda jajaja y puede que haya suerte y sea verde... y puede que no, que ese esmeralda sea de un azul que tira p'atrás y que el verde que tú buscas sea manzana, pues vuelta a empezar.

Pero, el momento que más dolores de cabeza me da, es, sin duda alguna, comprar unos pantalones. Hace unos años había ciertas dificultades de un establecimiento a otro, por eso siempre tenías que probarte dos tallas, porque se entendía que dependía del fabricante... bien, ahora, lo que antes era dificultad, se ha convertido en una gran complejidad, que te va a costar como mínimo probarte tres o cuatro y realizar otras tantas preguntas indagatorias a las inditexpendientas, y digo yo, si el puto grupo inditex es el mismo, ¿por qué no puedo tener la misma talla en massimo dutti que en zara, o en bershka o como se escriba, o en pull&bear, o en cualquier otro local comercial del imperio del Sr. Amancio?. Bueno, podría dejar pasar esto, pero, hace unas semanas viví una escena absolutamente absurda, de esas que empiezo a creer que sólo me pasan a mí, o, como segunda versión, nadie se percata de las estúpidas e ilógicas situaciones que tenemos que soportar.
Bien, ya comenté mi decisión de comprarme unos vaqueros nuevos para no pensar cada minuto que los llevara puestos que el hecho de sentirlos más estrechos no dependía del suavizante sino de mí, pues tras la laboriosa búsqueda de unos vaqueros sin tachuelas, bordados de rosas y otros especímenes florales e incluso animales, lentejuelas, pequeñas cuentas de colorines, etc. etc. y averiguar exactamente qué tipo de pantalón quería: talle bajo, alto, medio, rectos, sin forma (perdón, anti-form queda más in), con forma, con campana, sin ella, semi-acampanados, anchos por todo, anchos de muslos, estrechos por todo, estrechos por zonas, con las costuras tal o cual, y un sinfín más de modelos, encontré en uno de las sucursales inditex unos bastante apropiados, cogí las 700 tallas necesarias para probarme hasta encontrar la mía, y una vez identificada me dirigí a una inditexpendienta, manifestándole mi desdicha por encontrarlos sólo en gris y dispuesta a que me ilustrara con los conocimientos propios de su oficio para conseguirlos en azul. Pareció entenderme a la primera (tenía que haber sospechado), y tras su último gesto de asentimiento preguntó: ¿Qué talla usas?, yo con presteza y agilidad examiné la cintura de los que sostenía en la mano y resolví confiada: Estos son una 40
- Voy a buscarte una 44
-Eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, no no, una 40, estos QUE ME ACABO DE PROBAR son una 40
- Pero necesitarás una 44
- ¿Qué? ¿Cuando la necesitaré? ¿Dentro de unos meses, unos años? bien, entonces se la pediré... mientras pensaba que me había tocado la sorda o la gilipollas directamente, educadamente insistí: pero es que estos en gris son una 40 y yo quiero exactamente los mismos en azul, será una 40, no?
-No, una 44
-Definitivamente, algo estaba yo entendiendo mal, y la inditexpendienta que velozmente se dirigía a la zona denim no quería explicármelo... yo, dejé atrás mis sentimientos de ultraje y humillación iniciales sostenidos en la creencia de que me aumentaba -fría y cruelmente- dos tallas más así porque sí, y le pregunté intrigada: ¿por qué no? ¿por qué la 44?
Y ella, en un ataque de cortesía repentina, me desveló el misterio, tornando mi sentimiento de humillación en una desconcertante ira: es que dependiendo del color, aunque sea el mismo modelo, esta vez (fijense vd. en la nota temporal) cambian las tallas, la correspondencia entre gris y azul, son al menos dos.

Yo me quedé estupefacta, este choteo tan descarado tendrá algún fin o simplemente que pases el mayor tiempo posible dentro de la tienda probándote miles de prendas... aunque sólo puedes pasar 6 (que los matemáticos saquen la probabilidad de x prendas tomadas de 6 en 6... ¿cuántos viajes tengo que dar?), ¿tendrá también el Sr. Amancio una empresa de productos light? No sé, a mí me quedó decir, como diría mi abuela: ¡¡¡Habráse visto!!!

22/10/05

¿Cómo no van a hacerte sentir mal?


Aquí va el segundo de mis post superficiales, soy consciente de que mis lectores masculinos nunca lo entenderán, pero todos tenemos derecho a volvernos tópicos, y dejadnos de originalidades, al menos una vez la mes.


La cosmética ayuda. Esto es, al parecer, una regla fundamental que toda chica de veintitantos debe saber, si alguien te pregunta: ¿qué crema hidratante usas? y se te ocurre decir que ninguna... pues en ese momento, ese alguien (en mi caso mis hermanas que me llevan como poco 10 años) pone una cara de horror y te hace ver cómo el paso de cada hora del día, la polución, la luz del sol, y demás los agentes externos son peligrosísimos para tí y cómo estás perdiendo el tiempo no luchando contra ellos con la sencilla fórmula magistral de hidratación preventiva, que si no lo haces un día será demasiado tarde, suponiendo que de golpe un día te miras al espejo y ya no puedes hacer nada para arreglar tu rostro poco más que moribundo.

Vamos que te lo ponen de una manera que en un momentín aprendes una cantidad de vocabulario impresionante (líneas de expresión, idealish, refinish, liposomas... etc), lo importante que es la vitamina E y cómo no he podido vivir sin ella, la existencia de aceites no grasos ¿?, en lo que se diferencia un contorno de ojos efecto frio de un gel revitalizante para el contorno de ojos -bueno, esto aún no lo he entendido muy bien-, y un montón más de productos que debería tener y no tengo, estoy desactualizada, y envejeciendo a pasos agigantados.... lo denotan unas líneas en mi rostro que yo no veía y una tersura perdida en la piel que alguna vez, al parecer, tuve... pero ellas amablemente me señalaron todas estas manifestaciones horribles que mis propios ojos me habían tenido ocultas...traidores.
Con el miedo en el cuerpo de haber desperdiciado por lo menos 3 años de prevención, corro a comprar una crema hidratante... porque aunque tenga esos kilos de más yo quiero la piel tersa esa que dicen que tuve. Bien, las dependientas de cosmética se rigen por las siguientes reglas de oro:
  1. Lo que tú buscas no es lo más apropiado para tu tipo de piel... siempre hay otro más caro que te vendrá mejor.
  2. Además de lo que buscas necesitas otro producto que lo complemente.
  3. Si te ven indecisa lo mejor para convencerte es decirte que es justo la marca que ella misma utiliza... (sin percartarse de que si a pesar de los 3 kilos de maquillaje aplicado a la espátula con precisión alemana se le ve la piel reseca y unas patas de gallo enormes... pues justo esa va a ser la que yo no elija).
Como yo soy una chica sencilla me decanté por una marca normal, los dos productos que necesitaba de la misma marca... no vaya a ser que las mezcle y tengan oligoelementos enfrentados que hagan reacción o algo (el desconocimiento de este mundo crea unos temores infundados muy creativos); por supuesto, la dependienta intentó convencerme de que la otra marca el triple de cara y anunciada por una actriz hollywoodiense, que se componía de tres pasos (tres botes distintos, vamos) y que es justo la que ella usaba... era muchísimo más adecuada para mi piel mixta (se ve que el tipo de piel te lo averigua ella ahí, a ojo de buen cubero, de un vistazo). Yo me resistí con un arma infalible: esta es la que vengo usando de siempre y A MÍ me va muy bien (totalmente falso pero... dejó de dar la lata).

Pero...eso no es, ni de lejos, lo peor que te puede decir una dependienta de cosmética... lo peor sin duda, es que te diga: pues, ahora, comprando ese producto y el otro de más allá viene de oferta una crema para la celulitis que te va a venir muy bien.... ¿¿¿¿¿cómo?????, ¿esto es su idea de tratar bien al cliente? ¿lo ha adivinado escaneando los vaqueros que llevo puestos?... en realidad con eso tratan de hacerte ganar una nueva preocupación que no tenías hasta entonces, pero claro, yo tenía ya un overbooking de preocupaciones nuevas sobre la hidratación... pero reconozco que me quedé con ganas de decirle algo como: pues yo creo que una faja así como la que tú llevas puesta me vendría mejor... ¿de qué marca es?... pero la corrección te impide decir cosas así a desconocidos, así que me contuve, la miré con odio a ella y a su nombre para asegurarme de no volver a darle otra comisión y punto.